Flamingueo nació online, así que su primer espacio físico tampoco podía ser una tienda convencional. Diseñamos un formato móvil capaz de viajar allí donde estuviera su comunidad y convertir el universo digital de la marca en una experiencia real. Color, luz y diferentes escenarios pensados para fotografiar, compartir y participar transforman el contenedor en una Stories Store: un punto de encuentro donde lo que ocurre dentro continúa viviendo en redes.
En un espacio reducido, organizamos una experiencia de compra sencilla y muy visual. Dos grandes escaparates conectan interior y exterior y aportan amplitud, mientras una armariada de OSB funciona como expositor y autoservicio para descubrir y recoger el producto. Los dos accesos facilitan el recorrido y un sistema de cobro flexible ayuda a evitar esperas. Una tienda que no espera a que su comunidad llegue: se mueve para encontrarse con ella.