Diseñamos el primer punto de venta físico de efectoLED a partir de una idea: si el proyecto trata de iluminación, el propio espacio debía comportarse como un foco. En el centro creamos un núcleo irradiador desde el que se articula todo el espacio, con gradas y mesas de trabajo que se transforman según la necesidad de cada momento y sirven tanto para la exposición de producto como para formaciones, presentaciones o cualquier tipo de evento.
Concebimos el espacio hasta el detalle para explotar al máximo su funcionalidad. Los sistemas de exposición, formados por estanterías modulares y paneles correderos, convierten cada pieza en parte del propio recorrido. El resultado es un espacio funcional y expresivo, donde el azul corporativo, la iluminación y el mobiliario a medida conviven en un recorrido siempre vivo.