El universo POPIS cobra vida en una feria imaginaria donde el color, la diversión y la nostalgia se unen. Un punto de encuentro para amantes de las chuches y coleccionistas de cartas graduadas, diseñado para sorprender y conectar con niños, adolescentes y adultos.
Una estética juvenil con un toque retro da forma a un espacio que conecta generaciones. Inspirado en los puestos y kioscos estadounidenses de los años 60 y 80, el ambiente recrea una feria llena de color, con chuches gigantes, luces, neones y detalles que despiertan una nostalgia divertida y llena de personalidad.
Los colores de la marca evolucionan a una paleta de tonos suaves que envuelve el espacio con calma y equilibrio. Los acentos más vibrantes se reservan para resaltar detalles y aportar ritmo, personalidad y contraste a las diferentes zonas.


Cada pieza de mobiliario cumple una función específica y aporta identidad al espacio. La combinación de colores, formas y grafismos guía al cliente a través de un recorrido intuitivo, creando una experiencia memorable y divertida.